Seguro a todo riesgo
Cobertura completa incluida en la cuota, con asistencia y vehículo asegurado desde el primer día. Sin pólizas aparte que contratar ni renovar.
Alquila un coche o furgoneta por meses con una única cuota cerrada que lo incluye todo: seguro a todo riesgo, mantenimiento, ITV y asistencia 24h. Sin entrada inicial, sin permanencia y desde solo 1 mes. El tiempo que necesites, ni un día más.
Tu renting sin permanencia incluye todo lo que un coche necesita para rodar. Lo único que pagas aparte es el combustible.
Cobertura completa incluida en la cuota, con asistencia y vehículo asegurado desde el primer día. Sin pólizas aparte que contratar ni renovar.
Revisiones, taller, neumáticos por desgaste y averías mecánicas corren de nuestra cuenta. Tú solo pones el combustible.
Nos ocupamos de la ITV, impuestos de circulación y todo el papeleo administrativo del vehículo. Cero trámites para ti.
Asistencia en carretera los 365 días del año en toda España. Si el coche se para, nosotros respondemos, también de madrugada.
¿Tu vida cambia? Tu coche también. Cambia de categoría durante el contrato: de compacto a SUV, o de turismo a furgoneta.
Empiezas a conducir sin desembolso inicial, sin aval bancario y sin estudio de financiación. Solo la cuota mensual cerrada.
Tres formas de tener coche, tres niveles de compromiso. Así se comparan en lo que de verdad importa.
| NosotrosRenting flexible | Renting tradicional | Compra | |
|---|---|---|---|
| Permanencia | Sin permanencia: desde 1 mes, renovable mes a mes | 36 a 48 meses, con penalización por salida anticipada | El coche es tuyo… y su depreciación también |
| Entrada inicial | 0 € de entrada, sin aval ni financiación | Cuota de entrada o aval habituales | Entrada fuerte o pago total del vehículo |
| Mantenimiento | Incluido: taller, ITV, neumáticos y asistencia 24h | Incluido, pero atado a un contrato largo | A tu cargo: taller, seguro, ITV e imprevistos |
| Flexibilidad de cambio | Cambia de vehículo cuando lo necesites | El mismo vehículo durante todo el contrato | Vender para cambiar, asumiendo la pérdida de valor |
| Para quién | Quien necesita coche hoy, sin atarse años | Empresas con necesidades estables a 4 años vista | Quien hace muchos km y quiere propiedad |
La cuota del renting es un gasto deducible: la imputas mes a mes sin inmovilizar capital ni cargar tu balance con vehículos en propiedad. Y la flota crece o se reduce a demanda: una furgoneta más en temporada alta, dos coches menos cuando baja la actividad. Sin contratos a 4 años por un pico de trabajo de 3 meses.
Un presupuesto cerrado al mes y se acabaron los sustos: ni cuota del seguro, ni la avería que llega justo cuando no toca, ni ITV, ni impuestos. Ideal si estás unos meses en una ciudad por trabajo, esperas la entrega de tu coche nuevo o simplemente no quieres atarte a una compra ni a un renting de 4 años.
Un mes. A partir de ahí, el contrato se renueva mes a mes de forma automática y sin permanencia: puedes quedarte el vehículo 2 meses, 6 o más de un año, y devolverlo cuando dejes de necesitarlo. Cuanto más larga sea la duración, mejor cuota mensual te ofrecemos.
Todo menos el combustible: seguro a todo riesgo, mantenimiento preventivo y correctivo, neumáticos por desgaste, ITV y gestiones administrativas, impuestos de circulación y asistencia en carretera 24 horas. Una única cuota cerrada al mes, sin sorpresas ni facturas inesperadas de taller.
Cada contrato incluye un paquete de kilómetros mensual que pactamos contigo según tu uso real (por ejemplo 1.500, 2.500 o 4.000 km/mes). Si lo superas, el exceso se factura al precio por kilómetro acordado en el contrato, y si te quedas corto de forma habitual ajustamos el paquete en la siguiente renovación.
Para particulares y autónomos: DNI o NIE en vigor, carnet de conducir con al menos 1 año de antigüedad y un método de pago para la domiciliación de la cuota. Para empresas: CIF, escrituras o poderes del firmante y datos de facturación. Sin avales bancarios ni estudios de financiación como en un renting tradicional.
Sí, es una de las ventajas del renting flexible. Si tus necesidades cambian —pasas de un compacto a un SUV familiar, o tu empresa necesita una furgoneta más grande— solicitas el cambio y te entregamos otro vehículo de la flota disponible, ajustando la cuota a la nueva categoría.
Sin penalización: avisas con 15 días de antelación, devuelves el vehículo en la sede acordada y el contrato finaliza ese mes. No hay cuotas pendientes que liquidar ni cargos por salida anticipada, a diferencia del renting tradicional con permanencia de 36 o 48 meses.
Cuéntanos qué necesitas —coche o furgoneta, cuántos meses, cuántos kilómetros— y te enviamos una propuesta de renting flexible a medida en menos de 24 horas laborables.